Las nubes de ceniza que se originan por la erupción del volcán en Cumbre Vieja en La Palma ya se encuentran a 3.000 metros de altura en dirección este-sureste y podrían alterar vuelos, incluso suspenderlos si las condiciones son de baja visibilidad.
El pasado domingo, el gestor de la navegación aérea en España, Enaire, emitió una recomendación como medida preventiva de que no salgan vuelos con destino a la isla de La Palma, aunque no cerró el tráfico aéreo. Activando posteriormente el protocolo de cenizas volcánicas.
Protocolo de cenizas volcánicas
Enaire
activa el procedimiento de actuación para cenizas volcánicas, sin que de
momento haya recomendado no operar vuelos con destino a la isla de La Palma ni
que haya ninguna zona de tránsito excluida.
Esta medida, que se ha tomado en coordinación con Eurocontrol, implica que se
ha de prestar especial atención a la altitud del humo y la evolución de las
cenizas procedentes del volcán que ha erupcionado este domingo en Los Llanos de
Aridane.
Además, cada avión que se dirija a La Palma deberá chequear antes del despegue
su plan de vuelo y confirmar con Enaire que sigue vigente y aprobado. Las
fuentes de Enaire recalcan que de momento no hay ninguna zona de tránsito
excluida debido a la erupción de La Palma.
En un primer momento, Enaire había recomendado no operar vuelos a La Palma,
aunque en todo caso la decisión final recaía en las propias aerolíneas, y que
no se había cerrado el tráfico aéreo.
Los vuelos operan con normaildad
La ceniza volcánica es un peligro para los aviones por los daños que puede causar en los motores. Las altas temperaturas pueden afectar también a los sensores que facilitan información a los pilotos. De momento, los vientos alisios de la zona están alejando ese peligro y la nube de cenizas que desprenden el volcán en erupción de La Palma, no está afectando al tráfico aéreo de momento.
Los vuelos están operando con normalidad, todas las áreas del espacio aéreo están disponibles para los aviones y para todos los aeropuertos.
La única complicación que se puede ver afectada por este hecho en el tráfico aéreo es que algunos de los vuelos que despegan o aterrizan en Tenerife tienen que desviar algo su ruta para evitar las cenizas.